La carta de Orilla en temporada de verano
Una boda frente al mar Mediterráneo tiene un ritmo distinto: menos artificio, más luz natural y un paisaje que hace buena parte del trabajo. Antes de reservar fecha conviene tener claras cinco decisiones.
Elegir la fecha perfecta
La temporada alta trae mejor clima pero menos disponibilidad. La primavera y el otoño ofrecen luz suave y temperaturas cómodas, con más margen de maniobra para la organización.
«El Mediterráneo se vive a otro ritmo, y una boda aquí debería vivirse igual.»
El Jardín de Gecko como escenario
Un espacio exclusivo que se adapta desde una ceremonia íntima hasta una celebración de cien invitados, con la puesta de sol de fondo y el aroma isleño como ambientación.
Organización paso a paso
Con doce meses de antelación llega bien todo: fecha, catering, alojamiento de los invitados y los pequeños detalles que hacen memorable la jornada.